Mi zorro había escondido mi blog

Que sí, que ya lo sé… Hace casi dos años que dije que volvería a escribir y no lo he hecho. Pero sabes qué? Mi vida es complicada, como la tuya, como la de cualquiera… He pasado por momentos extraños en los que me he tenido que plantear muchas cosas.
Soy feliz? Contribuyo a la felicidad de quien me rodea?

Es jodido darse cuenta de que las cosas no son como esperas, pero hay momentos en los que debes parar, mirar a tu alrededor y dentro de ti e identificar aquello que te lastra.
Pero no es sólo identificar, también es difícil poner en marcha una reestructuración de tu vida, pero cuando te viene una ola que te remueve los cimientos, hay que aprovecharla…
Y a eso me he dedicado últimamente: salir de un trabajo que absorbía mi tiempo y mi energía, identificar enfoques erróneos, concentrar los esfuerzos dispersos, plantarme al borde del precipicio y mirar al horizonte.

Da vértigo hacerse freelance y perder la seguridad de la monotonía, pero siempre he sabido que tarde o temprano acabaría intentándolo, así que por qué no ahora? Por qué no aprovechar esta encrucijada/conjunción en la que me he encontrado?

Y toca volver a construir los cimientos de mi trabajo, los horarios y espacios, flujos y herramientas nuevas, y la comunicación (tan importante y tan abandonada), abrirme al exterior y volver a contar que existo, que hago cosas y que tengo mi propia visión del mundo.

Toca sacar este blog, esta web y todo mi ecosistema comunicativo de su madriguera, volver a darle aire, para respirar, crecer y expandirse.

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